
En la época actual está de moda el tener novio(a) por moda, válgame la redundancia. Muchos(as) quieren tener novio(a) para tener con quien salir, para presumir, entre otras motivaciones no muy dignas de ser mencionadas. Si analizamos muy bien estas situaciones nos podemos dar cuenta de que en este punto surge el problema del porqué de tantos fracasos matrimoniales.
La gente hoy en día no le da la importancia que se le debería dar al noviazgo, ni los novios, ni los familiares de éstos, tal pareciera que el noviazgo es un juego o que sirve para darte cierto "estatus social". Muchas parejas de novios lo único que quieren hacer son cosas muy superficiales como salir juntos, darse regalos, calentarse mutuamente (interprétese como cada quien lo quiera interpretar), los mismos familiares lo toman por juego e incluso a veces se empeñan en odiar al novio(a) por más bueno que este sea (no es mi caso).
¿Por qué es ésta la mentalidad del mundo postmoderno? porque desgraciadamente es la imagen que nos ha querido vender el mundo actual, la imagen de que en el noviazgo no hay límites, los novios pueden hacer lo que quieran, no tiene que haber respeto, el noviazgo sirve para satisfacerme y no para satisfacer a la pareja. Tal pareciera que actualmente el noviazgo es una etapa de conocimiento mío ¿cómo me desenvuelvo yo ante una pareja? ¿qué bien me puede traer el tener novio(a)?. Muchos jóvenes quieren tener a fulanito(a) por novio(a) solamente por la apariencia física o por lo popular que sea esta persona.
Sin embargo el noviazgo es muy importante, es una etapa natural de las personas que sirve para conocer a la persona amada y ver si este amor es verdadero, si hay compatibilidad entre los dos. El noviazgo es una preparación para el matrimonio, en la cual los novios van cultivando el amor que se tienen para que el día de la boda puedan manifestarlo al máximo, por lo tanto éste debe ser tomado con mucha importancia. Si durante el noviazgo la pareja no se conoció bien, no se respetó y el amor no se cultivó bien y aún así deciden casarse entonces en el matrimonio habrá graves problemas pudiendo llegar al divorcio. Es importante conocer bien tanto las cualidades como los defectos de la pareja y de esa manera poder saber bien con quién estamos adquiriendo un compromiso de por vida en el matrimonio.
Durante esta preparación para el matrimonio debemos llegar a estar completamente seguros que esa persona es con la que queremos pasar el resto de nuestras vidas para poder comprometerse a casarse o en otro caso si no logramos estar seguros o nos damos cuenta de que ésa persona no es la adecuada para que los dos sean felices, esa relación debe terminar. Considero que tanto un noviazgo que culmine en un feliz matrimonio como un noviazgo que termine en la separación decidida por mutuo acuerdo y debido a que la pareja se dio cuenta que no eran los indicados el uno para el otro, son un noviazgo que fueron todo un éxito, porque precisamente ese es el objetivo del noviazgo: discernir si esa persona es la indicada para mi y si yo soy el indicado para la otra persona.
La mejor propuesta del noviazgo es la propuesta cristiana, un noviazgo limpio donde reine el respeto y en el que esté Dios presente es la mejor manera de conocerse y de buscar el bien de ambos. Por lo tanto un buen noviazgo está formado por tres personas: el novio, la novia y Dios. Si llevamos un noviazgo santo, sin buscar el placer, tendremos un excelente matrimonio, la abstinencia en el noviazgo nos prepara para la fidelidad en el matrimonio y nos ayuda a ver lo que más vale en la otra persona: su ser. El que un noviazgo sea santo no implica que no haya muestras de afecto como caricias, besos y abrazos, pero ¿Cómo podemos saber cuándo nos estamos sobrepasando? cuando nuestro pensamiento cambie de hacer feliz a mi pareja a querer placer para mí. Veamos a Jesús en nuestros novios(as), de esta manera los respetaremos y amaremos cada día más.





